Al igual que los personajes de Un Mundo Feliz de Aldous Huxlet, quisiera que el gobierno me entregase un Soma cada vez que no me siento tan feliz, o directamente me siento depre... quizás de esa forma, se puedan evitar varias noches en las que bebo con mi otro yo y nos quedamos conversando hasta bien entrada la madrugada, lo peculiar de todo esto, es que al estar ebria conversando conmigo misma, la cosa se termina volviendo bastante enrredada.
Es como cuando tienes una crisis existencialista y no sabes a que atenerte, si a las confrontaciones que se ejecutan sin tu autorización entre tu inconciente y conciente, o si simplemente te retiras a un rincón y te vas a vivir tu realidad a un mundo irreal, donde solo tu y nadie más que tu te entiende (al menos eso dices creer).
Me gusta que en mis pensamientos me permitan ser existencialista, surrealista y un poco delirante al mismo tiempo, para intentar darle una respuesta tonta a una pregunta innecesaria y matarme de la risa o volverme loca en el proceso.
Dicen que con la muerte, todas las preguntas de la vida se responden... eso quiere decir (asi por ser) que cuando muero mi cerebro se transforma y de pronto, tiene el conocimiento más absoluto de absolutamente todo, todo, TODO!! THAT'S REALLY AWESOME!!.

